Hace unos fines de semana estuve hurgando (respetuosamente) en la biblioteca de madre que es bastante generosa (la biblioteca, y madre también) y me traje tres libros con intención de, al menos, ver de qué tratan. Mi necesidad de leer vorazmente tiene que encontrar su consuelo en algun punto. Espero. Entonces ando picoteando libros aquí y allá, con una mezcla de curiosidad y ansiedad.
"El Principito" creo que ya lo leí hace muchos años, cuando era chica porque recuerdo haberlo tenido en mi biblioteca hasta que decidí devolvéserlo a su dueña. "Rayuela" lo empecé a leer en 2005 (me acuerdo porque lo comenté en piel de gallina) pero no le tuve paciencia, abandoné a los pocos capítulos. Y aquí es donde confieso algo abominable: no me atrae la literatura latinoamericana. No he leído nada de Cortázar, ni Borges ni García Márquez ni Bioy Casares ni ningún otro que sea de origen latinoamericano. No me llama la atención pero no tengo idea por qué. He leido varios libros de autores argentinos pero no relatos ni novelas clásicas que identifican al género. Lo sé. Pero no sé! Y no es porque no tenga material a mano porque la biblioteca de madre está plagada de esos libros!
De Puig jamás leí nada y tengo mucha menos idea de qué tratan sus obras. De hecho este libro lo agarré pensando que era una novela pero tiene pinta de obra de teatro, con diálogos. Lo elegí, seguramente, porque incluye "Buenos Aires" en su título. Al fin de cuentas, la biblioteca de madre queda cerca y no me cobra cuota de socio. Si me atraso en la devolcuión no me sanciona y puedo renovar cuantas veces quiera.
Así las cosas, igual los tengo a mano. En la mesa de luz. Y planeo leerlos como sea. Si es posible, todos en este fin de semana largo (jajajajjajajaja, contate otro, dale), bueno, empezarlos. Quiero tenerle paciencia a Rayuela. Quiero terminar El Principito. Quiero ser capaz. Quiero, me propongo. Algún día me tiene que llegar la hora.








